La Diputada de Renovación Popular Norma Yarrow presentó un proyecto de ley que busca la disolución de la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU). Esta iniciativa ha generado un amplio debate en la sociedad peruana sobre la eficiencia del organismo encargado de regular el transporte en la capital.
La ATU, que fue creada en 2019, ha enfrentado críticas por su manejo de la crisis del transporte urbano y la falta de coordinación con las diferentes empresas de transporte. Yarrow argumenta que la ATU no ha cumplido con su objetivo de mejorar la calidad del servicio y ha habido un incremento en la informalidad del transporte, lo cual ha generado mayores problemas de congestión y seguridad.
La propuesta de la congresista incluye la transferencia de competencias a municipalidades locales, con el fin de que sean estas entidades las que gestionen directamente el transporte urbano de acuerdo a las necesidades específicas de cada distrito. Yarrow sugiere que una gestión más descentralizada permitirá una mejor respuesta a los desafíos del transporte urbano.
Sin embargo, la iniciativa ha sido rechazada por diversos sectores, incluyendo a expertos en transporte y representantes de organizaciones civiles que argumentan que desmantelar la ATU podría llevar a una mayor desorganización en el sistema de transporte y a un retroceso en los avances que se habían logrado hasta la fecha.
El proyecto de ley será sometido a evaluación en el Congreso, donde se espera un intenso debate. La discusión sobre la ATU no solo se centra en la eficacia de esta entidad, sino también en la necesidad urgente de una solución integral al problemático sistema de transporte público en Lima y Callao.
Por otro parte los artífices del cambio que son los verdaderos transportistas en su mayoría aprueba la gestión que hoy en día viene desarrollando la Autoridad de Transporte Urbano ATU con David Hernández a la cabeza. Durante su gestión han entregado autorizaciones a las empresas de transporte que han permitido la permanencia y proyección de las empresas de transporte, algo que seguramente los parlamentarios no conocen.
Las próximas semanas serán cruciales para definir el futuro del transporte urbano en la capital peruana, mientras los ciudadanos continúan exigiendo un servicio más eficiente, seguro y organizado.

