La senda de la impunidad se torna cada vez más amplia para la criminalidad, que hoy somete a casi la totalidad de empresas de transporte urbano en Lima y Callao, mientras la autoridad encuentra serios obstáculos para el empleo de sus herramientas tecnológicas, con las cuales pueda luchar hasta acabar con este flagelo social.
Plataforma
Cabe recordar que, en el año 2022, frente al repunte delictivo en la capital, el Ministerio del Interior creó el C4 (Centro de Comando, Control, Comunicaciones y Cómputo), una plataforma tecnológica centralizada que articula en tiempo real unidades de inteligencia, patrullaje, central de emergencia 105, Policía de Tránsito y sistemas de vídeo vigilancia.
El propósito de la iniciativa fue -entre otrosinterconectar las cámaras de vídeo vigilancia instaladas a bordo de los buses de transporte urbano directamente con la red C4 de la PNP, buscando combatir los delitos de extorsión, sicariato, robos y agresiones a conductores y pasajeros. El monitoreo de las unidades en tiempo real permitiría intervenir rápidamente ante una alerta de emergencia o hecho delictivo.
El plan ha contemplado la instalación de más de 3 mil cámaras en flotas de transporte urbano formal de Lima y Callao. Durante las primeras etapas se reportó 239 cámaras articuladas directamente con la plataforma C4, sumando a las empresas de transporte que aceptaron la homologación técnica e interconexión.
No obstante, se han presentado ciertas barreras. Por ejemplo, las cámaras de los buses no las compra directamente el Estado (PNP o MININTER); es inversión de las empresas de transporte o de proveedores de tecnología de flota. Asimismo, la falta de capacidad económica de algunas empresas de transporte frenó la adquisición de los kits obligatorios de vídeo vigilancia; sumado a la incompatibilidad técnica y protocolos de homologación.
Muchas cámaras (antiguas o instaladas de manera independiente por los transportistas), no fueron compatibles técnicamente para conectarse al C4, habida cuenta de que para enviar streaming de vídeo en tiempo real hacia la red policial C4, los equipos deben cumplir con estándares específicos (resolución, almacenamiento a bordo, GPS y conectividad de datos 4G/5G).
También influyó el costo de la conectividad y ancho de banda, pues transmitir vídeo continuo desde miles de vehículos en movimiento, genera un alto costo de datos móviles y exige una gran capacidad de cómputo y ancho de banda en los servidores de la PNP.
Despropósito
Ante la urgente necesidad de contar con herramientas de inteligencia artificial en equipos de software y hardware para la PNP, el MININTER convocó en 2024 a una licitación, resultando ganadora la empresa lituana Teltonika, creada en el año 2022 y que en nuestro país está registrada como Teltonika Perú SAC., figurando como ente importador en la declaración única de importación.
Dicha empresa está seriamente cuestionada por importar dispositivos como Router RUT 200 o rastreadores GPS, cuyo costo en implementación y configuración superaría hasta en siete veces los precios del mercado. Cada empresa de transporte, por lo tanto, se vería obligada a pagar en promedio S/. 350.00 por unidad. A ello se suma que los equipos estarían desfasados y no se pueden interconectar con el C4 de la PNP, por ejemplo, con el fin de lograr el reconocimiento facial de las personas. Esta situación no es alentadora para las empresas de transporte que trabajan en la formalidad y esperan una respuesta efectiva de las autoridades.
Inseguridad
Desde el año 2022, los reportes e informes oficiales del Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público y gremios del sector, confirman que más de 160 transportistas han sido asesinados por la delincuencia, concentrándose la gran mayoría de crímenes entre los años 2025 y 2026.
La delincuencia se incrementó entre 2022 y 2023, habiéndose presentado unas 40 mil denuncias en Lima y Callao. Si bien 2024 cerró con 18 muertes, al año siguiente la cifra se incrementó a 77, mientras que hasta el mes de agosto de 2026 más de 72 conductores asesinados. Las autoridades calculan que son siete transportistas asesinados cada mes.
¿Y las cámaras?
En marzo pasado el gobierno anunció la implementación de 40 mil cámaras de vídeo vigilancia (5 por vehículo) para 8 mil unidades de transporte urbano en Lima y Callao. Los dispositivos contarían con botón de pánico e integrados en tiempo real con la PNP a través de la central 105. Inicialmente el MTC y ATU habían proyectado comprar 160 cámaras, mientras que el alcalde de Lima aseguraba que el Gobierno Central le transferiría recursos para la compra e implementación de las cámaras de vídeo vigilancia.
No obstante, en mayo pasado, la ATU anuló el proceso de compra directa por 110 millones de soles para instalar sistemas de vídeo vigilancia en buses de transporte público, tras un informe de Contraloría, que detectó fallas e información inexacta en la acreditación del consorcio ganador. Especialistas cuestionaron que las cámaras dependieran de una red 4G común y carecieran de inteligencia artificial, operando solo mediante botón de pánico.
Con tantos obstáculos para la adquisición de tecnología económica y confiable, cada vez será más difícil estar un paso adelante que la criminalidad y evitar que corra más sangre de transportistas inocentes.
A pesar de las denuncias, la presencia policial es insuficiente, las estrategias son ineficaces y los ataques continúan. ¿Cuántas vidas más tienen que perderse?
Basta de promesas, exigimos acciones
- Más seguridad.
- Inteligencia policial.
- Compromiso de los operadores de justicia.
- Leyes más severas.

