La Comisión de Transportes inició las primeras tratativas con un sector de los transportistas para enfrentar la crisis que agobia al transpórte.
Luis Quispe Candia plantea una agenda de diálogo con los gremios y la ATU para buscar soluciones al desorden del transporte, la inseguridad y los problemas de fiscalización.
La Comisión de Infraestructura, Vivienda y Transportes de la Cámara de Diputados, presidida por Luis Quispe Candia, inició una etapa de diálogo con los representantes del sector transporte, en busca de alternativas frente a los principales problemas que afectan a los transportistas y usuarios del servicio público.
La reunión permitió poner sobre la mesa las preocupaciones de los gremios de transporte y la necesidad de establecer una coordinación más estrecha con la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU).
Quispe Candia, quien asumió recientemente la presidencia de la comisión para el periodo 2026-2027, ha señalado que el transporte constituye uno de los principales desafíos que deberá atender el nuevo Parlamento. Al asumir el cargo, sostuvo que su gestión buscará trabajar de manera concertada y convertir las propuestas en acciones concretas.
Transportistas reclaman soluciones
Durante el encuentro, los representantes del sector expusieron los problemas que enfrentan diariamente para desarrollar sus actividades, entre ellos las dificultades vinculadas con la fiscalización, las sanciones administrativas, la informalidad y las condiciones en las que prestan el servicio.
El diálogo adquiere especial relevancia en un momento en que la seguridad se ha convertido en una de las principales preocupaciones del transporte público. La extorsión y otros delitos vienen afectando tanto a conductores y empresarios como a los usuarios.
Para Quispe Candia, la discusión no puede limitarse a la aplicación de sanciones. El parlamentario ha planteado anteriormente la necesidad de corregir las deficiencias estructurales del sistema y avanzar hacia un transporte organizado e integrado.
El papel de la ATU
La participación de la ATU permitió incorporar al diálogo la posición del organismo encargado de regular y gestionar el transporte urbano en Lima y Callao.
Uno de los principales desafíos es encontrar un equilibrio entre la fiscalización y la necesidad de garantizar que los operadores formales puedan continuar prestando el servicio bajo condiciones adecuadas.
En ese sentido, la Comisión de Transportes busca que las decisiones sobre el futuro del sector sean discutidas directamente con quienes participan diariamente en la prestación del servicio.
La posición expresada por Quispe Candia al asumir la presidencia de la comisión apunta precisamente a promover un sistema integrado de transporte que incorpore a los actuales transportistas, al mismo tiempo que se recupera el orden en las calles y se mejora la seguridad vial.
Seguridad vial y fiscalización
Otro de los temas centrales de la agenda parlamentaria es la seguridad vial.
Quispe Candia advirtió, al asumir la conducción de la comisión, sobre la magnitud de los siniestros de tránsito registrados en el país y planteó la necesidad de fortalecer las políticas de prevención, fiscalización y seguridad vial.
El parlamentario también ha defendido una fiscalización efectiva, pero ha señalado la necesidad de evitar abusos y revisar las normas que regulan el transporte.
Esta posición cobra especial importancia ante el debate generado por las recientes medidas de reducción de multas para determinados transportistas. Quispe Candia ha cuestionado que una reducción indiscriminada pueda terminar debilitando el efecto disuasivo de las sanciones y beneficiando a quienes incumplen las normas.
Hacia una nueva agenda de transporte
La primera reunión entre la Comisión de Transportes, los gremios y la ATU representa un primer paso para establecer una agenda de trabajo entre el Poder Legislativo y los principales actores del transporte.
El objetivo planteado por la comisión es que las demandas de los transportistas sean evaluadas dentro de una visión más amplia que también considere los derechos de los pasajeros, la seguridad vial, la formalización y la necesidad de contar con un sistema de transporte moderno.
La gestión de Luis Quispe Candia tendrá ahora el desafío de convertir este diálogo inicial en propuestas legislativas y acuerdos concretos que permitan enfrentar el desorden que durante años ha caracterizado al transporte urbano.
El reto será encontrar un punto de equilibrio entre las demandas de los transportistas, la capacidad de fiscalización del Estado y el derecho de millones de usuarios a contar con un servicio seguro, eficiente y ordenado.

